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AIC alertó por un caudal de 550 m³/s en el río Neuquén

La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas informó que debido a las precipitaciones registradas y a los pronósticos de nuevas lluvias para esta semana, los caudales de la cuenca del río Neuquén experimentan un aumento sostenido.

En función de esta situación climática e hidrológica y la evolución del nivel de los embalses Los Barreales y Mari Menuco, se incrementará la erogación desde el Dique Compensador El Chañar, previendo alcanzar un caudal de 550 m³/s, para disponer una adecuada capacidad de regulación y atenuar niveles de riesgo para garantizar una operación segura del sistema.

El pronóstico indica, alta probabilidad de que las precipitaciones se mantengan hasta el próximo fin de semana. Esta condición con lluvias que se extienden en toda la cuenca, favoreciendo el escurrimiento directo en alta montaña, cuenca intermedia y cotas bajas, con aumento de caudales en río y arroyos de toda la región.

En diálogo con Radio y Televisión del Neuquén (RTN), Horacio Collado, secretario técnico de la AIC, explicó que el río Neuquén presenta actualmente caudales de entre 500 y 550 metros cúbicos por segundo (m³/s). Asimismo, señaló que el organismo prevé mantener las erogaciones por debajo de los 600 m³/s, valor identificado por las provincias como referencia para la línea de ribera.

Collado indicó que las lluvias de las últimas semanas, sumadas a las precipitaciones acumuladas y a la saturación de los suelos, generan aportes sostenidos a los ríos. Esta situación requiere ajustar la operación de los embalses y realizar mayores erogaciones desde el compensador de El Chocón.

En relación con el riesgo de crecidas extraordinarias, el funcionario explicó que el río Neuquén cuenta con un único embalse para regular sus caudales, lo que limita el margen de maniobra ante determinados eventos hidrológicos. No obstante, destacó que las normas de manejo del agua contemplan la reserva de capacidad en los embalses para atenuar picos de crecida, de acuerdo con las distintas épocas del año.

El secretario técnico también recordó que, si bien las grandes crecidas asociadas a lluvias intensas en la cordillera son posibles, suelen ser eventos de corta duración y su evolución depende de las condiciones meteorológicas y de los aportes que recibe cada cuenca.

Recuperación de los embalses

Otro de los aspectos destacados por Collado fue la recuperación de los embalses luego de varios años de sequía. Según explicó, hasta julio persistían condiciones de escasez hídrica, pero entre mediados de ese mes y septiembre se registraron importantes aportes de lluvia y nieve que permitieron mejorar rápidamente los niveles de almacenamiento.

Consideró, en tal sentido, que la recuperación constituye una noticia favorable para la disponibilidad de agua y las necesidades de abastecimiento durante los próximos períodos.

Asimismo, señaló que los ciclos húmedos y secos forman parte de la variabilidad hidrológica de la región. Aunque fenómenos climáticos como El Niño pueden contribuir a explicar determinados períodos lluviosos, remarcó que las precipitaciones y las crecidas responden a distintas condiciones que deben analizarse en cada cuenca.

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