La historia energética de Neuquén acaba de ingresar en un nuevo capítulo. Después de años de consolidar a Vaca Muerta como uno de los principales reservorios de gas no convencional del mundo, la provincia comenzó a construir el camino para transformar esa producción en exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL), con impacto directo sobre la economía regional y nacional.
El acuerdo aprobado por la Legislatura entre la Provincia e YPF representa el punto de partida institucional de una iniciativa que permitirá incorporar a la Argentina al mercado global del GNL. El avance simultáneo de las obras en el Golfo San Matías confirma que el proyecto ya dejó atrás la etapa de los anuncios.
Detrás de este proceso existe una decisión política sostenida. Desde el comienzo de su gestión, el gobernador Rolando Figueroa planteó que el desafío no consistía únicamente en producir más gas, sino en generar las condiciones necesarias para exportarlo, atraer inversiones y asegurar que el crecimiento energético también se reflejara en el desarrollo de las ciudades y las comunidades neuquinas.
La estrategia combinó orden fiscal, estabilidad institucional, acuerdos con las empresas, planificación de infraestructura y construcción de consensos políticos. Esa preparación permitió que Neuquén llegara fortalecida a un escenario internacional que hoy demanda nuevos proveedores de energía para abastecer mercados cada vez más exigentes.
El proyecto GNL movilizará mucho más que hidrocarburos. Impulsará obras, empleo, servicios, actividad industrial y oportunidades para cientos de empresas vinculadas a la cadena de valor. Cada inversión realizada busca consolidar un modelo donde el crecimiento de la industria tenga un efecto multiplicador sobre toda la economía provincial.
Con esta nueva etapa, Neuquén deja de ser solamente el lugar donde se produce el gas para convertirse en la provincia desde la cual la Argentina buscará proyectarse como un exportador de relevancia mundial. El desafío ya no es demostrar el potencial de Vaca Muerta, sino convertir ese potencial en desarrollo permanente.












