En función de las declaraciones públicas del embajador de los Estados Unidos de América en la Argentina, Peter Lamelas, la Cooperativa CALF dio a conocer un comunicado a los vecinos de Neuquén, asociados y a la opinión pública el orden de los acontecimientos y las medidas adoptadas.
El embajador encuadró este asunto como una cuestión de seguridad. CALF comparte que la seguridad de la infraestructura es un tema serio: somos nosotros quienes operamos la red eléctrica desde 1933 y la red de fibra de Neuquén, y somos los primeros interesados en que sea segura. Precisamente por eso pedimos por escrito, el 29 de julio, que esa preocupación se nos formulara con fundamento técnico. A la fecha no hemos recibido ninguna objeción técnica. Lo que recibimos fue un mensaje de WhatsApp sobre visas.
El 12 de julio de 2026, un gerente de CALF comenzó a recibir mensajes por un servicio de mensajería instantánea. En ellos se hacía referencia a una política del Gobierno de los Estados Unidos que restringiría o revocaría visas a directivos vinculados con la expansión de las operaciones de la empresa Huawei en la Argentina, se expresaba la preocupación de superiores del remitente por una iniciativa de esta Cooperativa, se consultaba si existía la posibilidad de cancelarla o si CALF había «traspasado los límites», y se anunciaba una gestión ante autoridades provinciales.
El gerente informó de inmediato lo sucedido a la Presidencia y por su intermedio al Consejo de Administración. Frente a esto, CALF actuó institucionalmente y por escrito. El 29 de julio remitió una nota formal al señor Embajador de los Estados Unidos, con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, solicitando que confirme, rectifique o precise si esas comunicaciones reflejan una posición oficial, cuál es el instrumento que las respalda y si existen objeciones técnicas concretas sobre nuestros proyectos.
El 5 de agosto, la Cancillería argentina recibió una nota en la que se le solicita arbitrar los medios y realizar las gestiones que estime conducentes ante esa Embajada. Esa es la vía por la que estas cuestiones deben canalizarse. La Embajada respondió públicamente, a través de su vocería y del propio embajador, sin desmentir la existencia ni el contenido de los mensajes.
CALF reitera entonces lo que pidió el 29 de julio: si existe una objeción técnica fundada sobre nuestra red, que se nos formule por escrito y por los canales institucionales. Será evaluada con toda responsabilidad por nuestros órganos de gobierno y por los profesionales que designemos, y esta Cooperativa está dispuesta a poner sus proyectos a disposición de los organismos técnicos argentinos competentes para su evaluación. Y va de suyo que, como en toda decisión de compra, CALF seguirá evaluando las ofertas de todos los proveedores del mundo —estadounidenses, europeos o asiáticos— con el mismo criterio de siempre: calidad, precio y financiamiento, en función de los intereses de la Cooperativa y de sus asociados.
En este punto, corresponde además aclarar un hecho concreto, porque circula una idea equivocada: la red de CALF no es una red china. Es una red multiproveedor, elegida con criterio técnico, comercial y de servicio. Junto con electrónica de red de Huawei —seleccionada porque ofreció la mejor combinación de calidad, precio y financiamiento— nuestra infraestructura funciona con servidores HPE (Hewlett Packard Enterprise) y equipos de energía APC (American Power Conversion) y Eaton, todos de origen estadounidense; UPS de ABB, de Suiza; y routers y switches MikroTik, de fabricación europea. CALF le compra a proveedores norteamericanos, europeos y asiáticos, y va a seguir haciéndolo.
Nuestro criterio es y seguirá siendo el mejor servicio al mejor precio para los usuarios de Neuquén. También corresponde señalar el contexto en el que se produce esta comunicación, porque ayuda a dimensionar el trato singular que recibió esta Cooperativa. La tecnología Huawei está ampliamente extendida en la infraestructura argentina de telecomunicaciones, de energía y de datos, incluidas las principales operadoras del país, empresas energéticas provinciales y compañías nacionales de primera línea.
Hasta donde esta Cooperativa ha podido conocer, no se han dirigido comunicaciones equivalentes a ninguna de ellas. La consulta sobre visas llegó por mensajería informal al teléfono de un gerente de una cooperativa de servicios públicos. Esta Cooperativa no defiende los intereses comerciales de ningún proveedor, de ninguna empresa y de ningún gobierno extranjero. Tampoco cuestiona la potestad soberana de los Estados Unidos para decidir sobre sus visas: es una atribución de ese país que respetamos plenamente.
Lo que planteamos es otra cosa, y es concreta: una cosa es que un Estado decida sobre sus visas; otra es que esa posibilidad se invoque por un canal informal, ante un trabajador, junto con la pregunta de si puede cancelarse un proyecto que solo compete a los órganos de gobierno de una cooperativa argentina.
Las decisiones de CALF se adoptan en su Consejo de Administración y en su Asamblea de Delegados, conforme a nuestro estatuto y a la ley argentina. Y ningún trabajador de esta Cooperativa va a cargar individualmente con las consecuencias de decisiones que pertenecen a la institución. Ese es un compromiso del Consejo de Administración con todo su personal. Compramos tecnología para dar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias. En nuestra red conviven equipamientos estadounidenses, europeos y chinos, y así va a seguir siendo mientras sea lo mejor para nuestros usuarios. CALF continúa con normalidad el desarrollo de todos sus servicios.
Calfibra completa su despliegue en la ciudad de Neuquén, con alrededor de nueve mil clientes conectados y un promedio de mil doscientas instalaciones mensuales, y avanza en su expansión hacia otras localidades de la provincia. Desde 1933, esta Cooperativa se debe a sus asociados y a la comunidad neuquina. Es ante ellos que rendimos cuentas, y es en función de ellos que tomamos nuestras decisiones.
