No es solo un comandante mayor, es uno de los bomberos voluntarios más experimentados de la Patagonia y en cada una de sus palabras no solo hay historia, hay un capítulo que escribe todos los días que se pone el traje para prestar servicio a la comunidad. El comandante mayor Eduardo Solís llegó desde San Martín de los Andes y hoy es un centenariense más que deja todo por ayudar a la comunidad.
En una entrevista realizada el 2 de junio, Día del Bombero Voluntario en la Argentina, Solís expresó a la FM Red Social 97.9 que: “Soy bombero desde hace 39 años, empecé en el año 1987 y no me fui más, empecé en San Martín de los Andes a los 14 años y ahora estoy en Centenario. Uno nace bombero, nace con espíritu de ayudar a la comunidad y velar por la comunidad, a lo largo de estos años me han tocado incendios, accidente, lo importante es que el bombero se tiene que preparar y capacitarse” sostuvo.
Solís recordó que cuando empezó en la actividad bomberil: “En los años 80 no se hacían cursos de aspirante, llegabas al cuartel con un chequeo médico, autorización si eras menor de edad de tu mamá y papá, te daban un saco de cuero, mamelucos, botas y casco cola de conejo, eso hasta que pasó lo de Puerto Madryn que recordamos todos que murieron los cadetes, el Sistema Nacional salió que los menores yao salían a los servicios y se empezó a hacer el famoso curso de aspirantes, los bomberos de Baradero que hicieron los manuales con el comandante mayor Reyna, ahí nosotros empezamos a trabajar para la provincia, el primer manual salió en el año 98”.

La autoridad contó que de a poco se pudo ir revirtiendo esto y que actualmente se sigue trabajando: “Hoy no podemos subir a un aspirante a un autobomba sin un curso. Te tiene que acompañar la familia en esto, yo siempre estuve acompañado por mis viejos, en ese entonces por mi señora, por eso decimos que es la preparación desde que uno se sube hasta volver a casa, esto es una profesión y mas allá de que no cobramos, esto debe ser igual que un bombero rentado, preparar al bombero para que pueda también volver con su familia, acá en Centenario los tenemos muy bien preparados, tenemos tecnología de lo último y esto va emanado de tener una buena conducción con nuestro jefe Patricio, segundo jefe Víctor y el presidente también que hace todo para que tengamos lo mejor”.
Eduardo recordó que los incendios en las chacras lo llevaron a capacitarse aún más apenas llegó a Centenario y recordó el que le marcó un antes y después en su carrera y fue el de una hostería en San Martín de los Andes: “Me marcó en mi carrera porque tuve que proteger a los bomberos, me tocó pensar en que no estamos preparados para grandes incendios, que peligro corríamos en no saber leer el humo, el fuego, lo que está pasando, ahí logramos tener un simulador”
“Acá tenemos el campo de entrenamiento la Casa de Fuego es importantísima para que el bombero tenga en cuenta cuando va a un incendio estructural, han venido a entrenar de todas partes de la Argentina, ya llevamos hechas 78 y es un herramienta muy importante porque todo cambia, los materiales de construcción cambian y hoy un incendio se genera en un minuto con 50 segundos y antes cuando yo era bombero tardaban 3 o 4 minutos, acá se van muy conformes” contó con orgullo sobre las capacitaciones brindadas.
“Yo siempre soy agradecido, no quiero reconocimientos, solo el saludo de los vecinos, el gracias cuando están pasando por un mal momento donde perdieron algo esto. No somos Superman, somos humanos que tenemos sentimientos por más que no vean en un servicio serios, nos preparamos muchas veces oda una vida y se nos va una de las manos en un segundo” contó











