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Le otorgaron prisión domiciliaria a la joven imputada por la muerte de Elizabeth Martínez

El abogado defensor indicó que Silva fue operada y requiere de un tratamiento. Deberá utilizar una tobillera electrónica hasta mediados de agosto.

La modalidad de detención de la joven que está imputada por provocar dos incidentes viales en la zona de la Ruta 7, en los que murió la motociclista Elizabeth Martínez y un niño sufrió lesiones, fue modificada: empezará a cumplir prisión domiciliaria en reemplazo de la prisión preventiva en una comisaría bajo la que se encontraba.

La fiscal del caso Guadalupe Inaudi y la asistente letrada Agustina Jarry, plantearon el miércoles 15 que la imputada, de apellido Silva, debía permanecer bajo la modalidad preventiva en la Comisaría 52 de la ciudad de Centenario. Ambas representantes del MPF están a cargo de la investigación por el hecho en el cual Claudia Soledad Silva embistió a una motociclista, Elizabeth Martínez, y le provocó la muerte luego de que cruzara un semáforo en rojo.   

En el contexto de ese caso, y en la audiencia realizada por la mañana en la Ciudad Judicial, afirmaron que aún están vigentes los riesgos procesales de entorpecimiento de la investigación y de fuga, por los cuales quedó en prisión preventiva en agosto del año pasado; y que el tratamiento postquirúrgico que debe realizar tras ser intervenida a fines del mes pasado, lo puede llevar adelante en dicha unidad de detención.

“La prisión preventiva ya fue confirmada por distintas instancias de revisión e impugnación y se rechazaron los diversos pedidos de prisión domiciliaria”, remarcó Inaudi. “El riesgo de fuga y de entorpecimiento se encuentran firmes”, puntualizó, y destacó que de acuerdo a un informe elaborado ayer por el Cuerpo Médico Forense, “no hay condición que sea incompatible con su permanencia en una unidad de detención” tras la operación, ya que el tratamiento que debe seguir implica “curaciones de heridas quirúrgicas, antibióticos y analgésicos”.

El abogado querellante, que representa a la familia de la víctima, adhirió al planteo del MPF. El pedido de morigeración de la modalidad de detención fue efectuado por el abogado defensor de la imputada.

El juez de garantías que dirigió la audiencia, Raúl Aufranc, avaló la solicitud de morigeración de la medida cautelar.  “Creo que hay una merma de los riesgos procesales de entorpecimiento y fuga”, consideró, entre otros aspectos porque el juicio para juzgar este caso ya fue fijado para la primera semana de agosto. Además, el magistrado, mencionó la situación de emergencia carcelaria declarada por la Legislatura provincial.  

La resolución del juez de garantías implica que hasta el 14 de agosto próximo la imputada permanecerá detenida en prisión domiciliaria, con tobillera electrónica –hasta que se la coloquen deberán realizarse tres rondines policiales en la vivienda-; y no podrá contactar por ningún medio a las personas que sean testigos en el caso bajo investigación.   

Primer hecho:

Silva fue imputada por provocar la muerte de Elizabeth Martínez al embestirla con su auto el 1 de agosto del año pasado. Según la investigación, ese día conducía un Volkswagen Vento color gris por la ruta 7 en sentido Norte, sin estar habilitada para manejar y a una velocidad superior a la permitida. Alrededor de las 8 de la mañana, cruzó un semáforo en rojo, y a pesar del tránsito intenso en la zona y del riesgo evidente para terceros, continuó su marcha por el carril izquierdo y embistió a la víctima, quien circulaba en una motocicleta tras dejar a su hijo en la escuela. El impacto provocó la muerte inmediata de Martínez por politraumatismos.

La imputada se dio a la fuga sin prestar asistencia a la víctima, aunque horas más tarde se presentó en la Comisaría 5 de Centenario.

Luego del hecho, el 2 de agosto de 2025, la fiscalía le formuló cargos por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, por darse a la fuga y no intentar socorrer a la víctima, por conducir sin estar habilitada por autoridad competente, por violar la señalización del semáforo y por hacerlo con culpa temeraria, en calidad de autora.

Sin embargo, con el avance de la investigación, el MPF reformuló los cargos y le atribuyó un delito más grave: homicidio simple con dolo eventual, en calidad de autora.

Segundo hecho:

El otro hecho por el cual la joven está bajo investigación ocurrió el 27 de julio de 2024, alrededor de las 0.40, a la altura del expeaje de la ciudad de Centenario. La acusada manejaba un Volkswagen Vento en dirección sur-norte, sin cinturón de seguridad, sin habilitación para conducir y previo consumo de alcohol. Iba a una velocidad aproximada de 122 km/h, en una zona donde la máxima permitida era de 60 km/h, con su hijo de 1 año en el asiento trasero, en una butaca infantil que no estaba ajustada de un modo correcto.

La conductora perdió el control del auto, recorrió una distancia de 47 metros y se fue hacia una zona de ripio, donde se desplazó por 26 metros, impactando finalmente con un poste de alumbrado público.

“La imputada quedó recostada sobre el capot del rodado, con el parabrisas roto, sufriendo politraumatismos y fracturas”, detalló la fiscal del caso Lucrecia Sola, a cargo de esta investigación, al momento de imputarla en octubre de 2025. “Su hijo resultó con politraumatismos, traumatismo de cráneo moderado, fracturas y lesión contuso cortante en cuero cabelludo”, añadió.

El delito que le atribuyó fue lesiones culposas graves agravadas por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, a su vez doblemente agravadas por circular a exceso de velocidad de más 30 km/h por encima de la velocidad máxima permitida y por conducir estando inhabilitada para ello.

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