Belgrano escribió una de las páginas más gloriosas de su historia. En un estadio Mario Alberto Kempes colmado, derrotó 3-2 a Club Atlético River Plate y se consagró campeón del Torneo Apertura 2026 tras una final electrizante y cargada de emociones. Centenario también festeja ya que el defensor Adrián Sporle, también se consagró tras realizar un gran torneo.
El equipo dirigido por Ricardo Zielinski mostró carácter en los momentos más difíciles, remontó el marcador en dos oportunidades y terminó festejando ante una multitud celeste que desató una fiesta histórica en Córdoba.

River golpeó primero en el tramo inicial del partido. Después de un gran cambio de frente, Tomás Galván desbordó por izquierda y asistió a Facundo Colidio, que definió con el arco libre para poner el 1-0 cuando Belgrano era superior.
El Pirata había generado las mejores situaciones en el comienzo, con un activo Lucas Zelarayán como conductor. El capitán armó varias jugadas de peligro y exigió en más de una ocasión al arquero Beltrán.
La igualdad llegó antes del descanso. Zelarayán ejecutó un córner preciso y Leonardo Morales apareció de cabeza para marcar el 1-1 y devolverle la ilusión al conjunto cordobés.
En el segundo tiempo, River volvió a ponerse arriba. Otra vez Galván fue determinante: ganó en velocidad por el sector izquierdo y sacó un remate cruzado para el 2-1 parcial del Millonario.
Cuando parecía que el equipo de Eduardo Coudet controlaba el encuentro, Belgrano reaccionó desde el banco. Zielinski movió piezas y encontró la solución en el ingreso de Nicolás Fernández, el “Uvita”, que cambió el partido.

A falta de pocos minutos, un remate del delantero impactó en la mano de Lautaro Rivero dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó penal y el propio Fernández se encargó de ejecutarlo con un remate al ángulo para establecer el 2-2.
Impulsado por el empate y por el fervor de su gente, Belgrano fue por más. En una ráfaga decisiva, “Uvita” volvió a aparecer dentro del área, capturó una pelota suelta y definió para el 3-2 definitivo que hizo explotar al Kempes.

El pitazo final desató la locura celeste. Belgrano dio el gran golpe del fútbol argentino, venció a River en una final inolvidable y levantó el título del Torneo Apertura en una tarde que quedará grabada para siempre en la memoria de sus hinchas.















