domingo, abril 12, 2026
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Otra madrugada donde nadie durmió por los “cortes” de autos y motos: vecinos denuncian que el Casco Viejo es tierra de nadie

Desde un auto se pasearon por más de tres horas realizando explosiones por varios sectores de la ciudad sin que ningún inspector intervenga y tampoco los patrullajes policiales lo evitaron. Un adulto mayor sufrió una crisis nerviosa cuando sucedió esto frente a su vivienda.

El Casco Viejo de Centenario otra vez fue un descontrol en la madrugada del domingo 12 y los controles de tránsito una vez al mes en esa zona tienen resultados favorables escasos, porque en los demás fines de semanas son reiterados los reclamos de quienes intentan descansar para ir a trabajar o simplemente disfrutar en su casa con la familia.

Después de un sábado donde a un vecino jóvenes en una Chevrolet S10 le chocaron su flamante camioneta Mitsubishi sobre la calle Antártida Argentina, se dieron a la fuga y la dejaron sin poder funcionar debido a los daños en el eje trasero, nada cambió 24 horas después.

El domingo a la 1 de la madrugada empezaron los ruidos molestos por parte de tres autos, un Vw Gol, un Vento y un Chevrolet Astra, también las motos aceleraban tirando cortes sobre calle Belgrano y hacían maniobras indebidas. Hubo patrullajes por parte de efectivos policiales de la Comisaría Quinta pero esto estuvo lejos de cambiar el panorama.

Un auto se paseó por el Casco Viejo y el Barrio Sarmiento hasta pasadas las 5 y en cada esquina hacía una explosión que despertaba a todos. Un hombre adulto mayor sufrió una crisis nerviosa a raíz de esto y sus familiares manifestaron su hartazgo por la situación, relataron que es tierra de nadie y pareciera ser que ninguna autoridad municipal pone orden a las madrugadas.

El sábado a la noche hubo controles sobre la Avenida Libertador por parte de Inspección de Tránsito del municipio y las comisarías el cual terminó con infracciones y secuestro de vehículos, pero en la otra zona nuevamente no sucedió esto y muchos vecinos se preguntaron si en Centenario no hay guardias para ponerle fin a los caños de escapes libres y a los inadaptados.

Las ordenanzas aprobadas que establecen el decomiso y destrucción de los elementos ruidosos parecieran inexistentes y solo las autoridades se limitaron a secuestrarlos en los controles, pero en la vía pública a aquellos que permanentemente están fuera de la ley nadie les pone un freno.

La postal de todos los amaneceres en la calle Belgrano es la de una colección de botellas y latas de cerveza que empleados municipales o recicladores se encargan de juntar.

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