En la calle Ingeniero Ballester el inicio de los trabajos de pintura de las sendas peatonales dejó a la vista algo que lleva más de un año sin se reparado y el interrogante de como harían los vecinos para cruzar sin caerse o esquivarlo.
Es que en la esquina con la calle Lanín hay un enorme pozo donde se encuentra una de las alcantarillas y el cordón cuneta el cual nunca fue reparado por el municipio a pesar de los reiterados reclamos de los comerciantes y demás vecinos del sector.
El “cráter” muchas veces fue señalizado con un tacho color naranja que terminaba dañado por los vehículos que estacionaban metros más adelante. Cuando la lluvia anega esa esquina el agua tapa la rotura y otros han quedado atascados en el lugar.










