Un aparente tiroteo interrumpió este sábado la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el Hotel Washington Hilton de Washington, obligando al Servicio Secreto a evacuar al presidente Donald Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance. Ninguno resultó herido. El FBI confirmó que el tirador fue detenido.

Los disparos se produjeron cuando la velada apenas comenzaba. Los asistentes comían una ensalada de arvejas y burrata, y los camareros se preparaban para servir el siguiente plato, cuando un equipo de seguridad irrumpió en el salón de baile y ordenó a todos tirarse al piso. Periodistas con trajes de gala y esmoquin se agacharon junto a las mesas mientras el vino salpicaba los manteles blancos. Alguien gritó “¡Apártese!”, otros pedían que se agacharan, y en un momento alguien en la sala exclamó “¡EE.UU.!”. Testigos reportaron haber escuchado entre cinco y ocho disparos.

Agentes armados irrumpieron por las puertas del salón y corrieron hacia el estrado donde Trump había estado sentado momentos antes. Equipos tácticos con armas desenfundadas tomaron posición en el escenario y miembros de la Guardia Nacional se desplegaron dentro del edificio. El Servicio Secreto bloqueó las puertas del salón. Se permitió a los asistentes retirarse, pero no reingresar. La mayoría permanecía encerrada en el salón de baile aguardando novedades. Los organizadores anunciaron desde el escenario que habría un comunicado en breve y que el evento se reanudaría.

Entre los funcionarios evacuados se encontraban el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio. Trump y Melania fueron trasladados a la Casa Blanca.

En una conferencia de prensa en la Casa Blanca tras ser evacuado, Trump reveló que un agente del Servicio Secreto fue baleado pero salvado por su chaleco antibalas. “Le dispararon desde muy corta distancia con un arma muy poderosa, y el chaleco hizo su trabajo”, dijo. Agregó que habló personalmente con el oficial: “Está en muy buena forma, con el ánimo muy alto”. El mandatario calificó al atacante de “aspirante a asesino” y “persona muy enferma”, e identificó al sospechoso como residente de California. Ordenó además difundir un video del incidente “por transparencia y claridad”, que muestra tanto la violencia del atacante como la rapidez con la que actuaron las fuerzas de seguridad.

Unos 30 minutos después del incidente, Trump ya había publicado en Truth Social: “Toda una velada en Washington. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden hicieron un trabajo fantástico. Actuaron rápido y con valentía. El tirador fue detenido y recomendé que el show continúe, pero me guiaré por lo que decidan las fuerzas del orden”. Más tarde prometió repetir la cena en un plazo de 30 días: “La haremos más grande y mejor. No vamos a dejar que nadie se apodere de nuestra sociedad. No vamos a cancelar las cosas”.













