Con mucha emoción se vivió la llegada de las dos grandes incorporaciones para la Asociación Bomberos Voluntarios de Centenario el sábado 16 por la tarde en la Plaza del Bicentenario. Las sirenas y el bautismo de los dos flamantes camiones fue el festejo inicial para toda la institución y las familias que acompañaron ese momento.
Se trata de las unidades 41 y 42, la primera lleva el nombre de oficial ayudante Juan Gustavo Mairotta, en homenaje a “Taka”, quien falleció hace pocos meses y fue uno de los voluntarios más destacados.

Los camiones son dos Scania, uno con hidroescalera de 32 metros, especialmente pensada para rescates de personas en altura y otras intervenciones que requieran ese tipo equipamiento, y otro que es único en toda la Patagonia y cuenta con un cañón monitor – mandos e imagen en vivo mediante cámaras desde la cabina-y capacidad para 12 mil litros de agua y 1500 de espuma, este también es utilizado en aeropuertos.

“Era el mejor reconocimiento que podíamos hacer para una persona que dio todo por su comunidad y siempre va a estar presente. Esto es un herramienta, muy importante, es un camión único en su clase, es un fuera de serie y no porque lo tenga bomberos de Centenario, estamos gratamente sorprendidos, hace poco tiempo presentamos una moto de agua que se utilizó ya en el Dique Ballester y rescatamos a dos personas, dos camionetas Toyota 0 Km” sostuvo en subcomandante y jefe Patricio Álvarez, que además agradeció el recibimiento en Buenos Aires por parte de los bomberos de General Rodríguez y la familia Arroyo.

Álvarez destacó el funcionamiento de la asociación con el rol de Germán González como presidente, el cual estuvo presente este sábado, y el excelente manejo de los recursos que posibilitan realizar las inversiones en cuanto al equipamiento que adquirieron: “Acá hay horas y horas de cada bombero, hay horas y horas de un presidente que trabaja muchísimo por su institución y todos aquellos que la conformamos, saber administrar significa esto, los logros que son tan importantes, esto no termina acá porque estamos en un año en el que la institución cumple 45 años y vamos a festejar porque Centenario lo merece, acá se trabaja todos los días por la comunidad sin pedir nada a cambio, gracias a todos por el cariño” expresó.


Con lágrimas en sus ojos desde el comandante mayor Eduardo Solís también la emoción de Víctor Arroyo, oficial y segundo jefe, que acompañó el viaje junto al personal. Luego hubo una recorrida por calles de Centenario donde los vecinos aplaudían y tocaban bocinas de sus autos ante el paso de la flota bomberil.



















