La ministra de Educación, Soledad Martínez, ratificó el respaldo al proyecto de ley que establece la obligatoriedad de instalar detectores de monóxido de carbono y fugas de gas en todos los establecimientos educativos neuquinos. Esta acción ya se ejecutaba en escuelas en las que el funcionamiento del sistema de gas y calefacción requerían particularmente un seguimiento exhaustivo.
La funcionaria explicó que la cartera educativa realizará una compra a gran escala de equipamiento para cubrir de forma gradual a todos los establecimientos escolares y destacó que la norma consolida una línea de trabajo que el ministerio ya venía ejecutando de manera preventiva.
“Nosotros ya expresamos nuestro aval a este proyecto. De hecho, es algo que ya veníamos haciendo ante situaciones puntuales de intervención, cuando los sistemas de calefacción estaban comprometidos o existían dudas respecto a su funcionamiento”, señaló Martínez.
Respecto a la aplicación efectiva de la ley en el territorio provincial, la ministra explicó que la incorporación del equipamiento se realizará de forma gradual. “Lo que le planteamos a la Legislatura es que nos permitan trabajar en un esquema de progresión para ir haciendo la instalación, debido a que no contamos con la capacidad operativa para realizarlo de manera simultánea en todos los edificios”, indicó.

En este sentido, la funcionaria adelantó los próximos pasos administrativos y logísticos indicando que “comenzaremos con la compra grande de medidores para poder desplegar la instalación en todas las escuelas de la provincia”, y ratificó el compromiso del Gobierno provincial con la seguridad edilicia y el resguardo de las comunidades educativas en todo el territorio.
Con esta medida, el Gobierno provincial reafirma la prioridad otorgada a la seguridad en el ámbito escolar, garantizando entornos cuidados e infraestructura segura para acompañar el desarrollo cotidiano de estudiantes, docentes, y de todo el personal en cada institución de las distintas regiones.













