El gobierno de Javier Milei se vio obligado a revisar los planes de recibimiento a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026 a raíz de la voluntad del plantel campeón del mundo en 2022. El anuncio presidencial del feriado nacional —condicionado desde el inicio a la voluntad del plantel— debió ajustarse luego de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se comunicara con un interlocutor del entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para notificar que no hay ánimo para los festejos.
“Los jugadores tomaron esa determinación por la derrota. No vamos a organizar ningún festejo y la ideal del feriado ya quedó descartada”, aclararon fuentes oficiales.
Es probable que con el correr del día el Gobierno publique un comunicado formal para ordenar la comunicación hacia la sociedad, sobre todo en función del anunciado feriado nacional, que no se realizará.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó la situación sin precisar nombres: “Algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso”.
Los jugadores que sí regresan aterrizarían este lunes a las 18:30 en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de Nueva Jersey. Una segunda aeronave traslada a las familias del plantel en el mismo tramo. El plantel incompleto y el estado anímico del vestuario pusieron en duda la viabilidad de un recibimiento multitudinario.
Ante ese escenario, Casa Rosada volvió a poner el proceso en pausa. “Estamos aguardando una comunicación oficial con la Selección para determinar los pasos a seguir”, señalaron fuentes oficiales. Las reuniones previstas para esta mañana entre representantes del gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires buscan redefinir el esquema en función de lo que resuelva el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
La AFA, en principio, no quiere una recepción oficial ni participar de grandes festejos.
En la entrevista posterior al partido, Milei había subrayado el valor histórico de la campaña. “Hay que tomar conciencia histórica del logro enorme de este grupo de jugadores que en los cuatro últimos mundiales llegaron a tres finales y ganaron una”, afirmó en declaraciones a Radio Mitre. El mandatario también describió ante ese medio seis alternativas de festejo transmitidas a la AFA, entre ellas la posibilidad de utilizar la Casa Rosada —vaciada de presencia política, incluida la suya— para que los jugadores saluden a los hinchas desde el balcón.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, había asumido la coordinación del operativo junto a la Casa Militar, con un criterio definido desde el inicio como “apolítico y no partidario”. Representantes de las fuerzas federales, del Ministerio de Seguridad porteño y del gobierno bonaerense mantuvieron reuniones conjuntas durante el fin de semana para preparar la logística. Ese trabajo continúa, condicionado a una definición que todavía no llegó.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo de seguridad reforzado en las inmediaciones del Obelisco, con 1.000 efectivos policiales —200 más que en la semifinal contra Inglaterra—, vallas, paneles fenólicos y un puesto médico de avanzada del SAME sobre la avenida Diagonal Norte. Esa infraestructura quedó lista para activarse, pero su uso depende de lo que se resuelva en las próximas horas.
En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad a cargo de Javier Alonso preparó un dispositivo preventivo con presencia en los 135 municipios, con foco en el conurbano, La Plata y Mar del Plata.












