Tras la final de la Copa del Mundo, el presidente Javier Milei anunció que decretará feriado nacional si los jugadores de la Selección argentina desean participar de un recibimiento a su regreso de los Estados Unidos.
“Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional”, posteó el jefe de Estado en sus redes sociales.
Fuentes oficiales agregaron a Infobae que durante la madrugada habrá definiciones más concretas. El eventual feriado podría ser tanto el lunes como el martes.
Un rato más tarde, el mandatario resaltó la labor del equipo de Lionel Scaloni y dijo que lo que consiguió en los últimos años es algo histórico.

“Más allá de que el resultado no es el que nos hubiera gustado obtener, me parece que hay que tomar conciencia histórica del logro enorme de este grupo de jugadores que en los cuatro últimos mundiales llegaron a tres finales y ganaron una. Y esta final se perdió en el alargue. Nadie les puede recriminar nada porque han dejado todo y sobre el final podríamos haber tenido alguna oportunidad para empatarlo en un partido que naturalmente nos había sido muy desfavorable”, afirmó durante una entrevista en Radio Mitre.
En esa misma entrevista, contó que hay seis alternativas para que los futbolistas argentinos celebran, más allá de la Casa Rosada, y que esas opciones ya fueron transmitidas a las autoridades de la AFA.
“Es una acción coordinada entre Nación, Ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires, y están esas posibilidades elevadas, transmitidas. Estamos a la espera de lo que los jugadores decidan y el cuerpo técnico para que ellos puedan tener ese momento donde puedan interactuar con los argentinos por este enorme y gran trabajo que han hecho”, sostuvo.
Durante todo el fin de semana, las autoridades gubernamentales estudiaron si decretar un feriado, un día no laborable o un asueto para la administración pública, para facilitar la movilización de los ciudadanos para recibir al plantel conducido por Lionel Scaloni.
Desde Casa Rosada estimaron que más de 4 millones de hinchas saldrían a las calles a festejar en caso de un resultado favorable, y señalaron que la enorme concentración de personas en la vía pública imposibilitará el normal desarrollo de las actividades laborales cotidianas.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) solicitó un vuelo chárter para trasladar a la delegación de regreso al país. Se prevé que los jugadores y el cuerpo técnico aterricen en el aeropuerto internacional de Ezeiza el lunes entre las 12 y las 14, en caso de que puedan despegar esta misma noche.

Ante este escenario, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, asumió la organización de las actividades de recepción junto a la Casa Militar. El Poder Ejecutivo puso a disposición del equipo las instalaciones de la Casa Rosada para que los futbolistas saluden a los fanáticos desde el balcón, garantizando que el edificio quede reservado exclusivamente para la delegación y el personal de custodia. Para coordinar estas acciones, representantes de las fuerzas federales, de la Casa Militar, de la provincia de Buenos Aires y del Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires mantuvieron reuniones de trabajo conjuntas.
La organización del lunes todavía depende de una definición de Lionel Messi y el plantel sobre una eventual celebración pública tras el regreso al país. Hasta la tarde del viernes, la AFA no había comunicado a las autoridades el itinerario de la delegación ni si habrá festejo abierto.
Por su parte, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso un operativo de seguridad reforzado, especialmente en las inmediaciones del Obelisco, que se perfila como el epicentro de las concentraciones de este domingo. El despliegue cuenta con 1.000 efectivos policiales, lo que representa un incremento de 200 agentes en comparación con el dispositivo utilizado durante la semifinal contra Inglaterra.
Esta decisión se tomó tras los disturbios ocurridos en festejos previos, que incluyeron robos, peleas y agresiones a las fuerzas de seguridad.
Fuentes de Seguridad de la Nación y de la Ciudad le dijeron a Infobae que el trabajo conjunto ya está en marcha y que apunta a sostenerse durante las próximas 48 a 72 horas con un criterio “apolítico, no partidario”.
El esquema preventivo en el corazón de la Ciudad incluye el uso de vallas y paneles fenólicos para proteger el monumento del Obelisco, además de cortes de tránsito en las avenidas Corrientes y Diagonal Norte. En esta última arteria se instalará un puesto médico de avanzada de Defensa Civil que funcionará como hospital móvil, complementado con ambulancias del SAME.
A diferencia de los compromisos anteriores del torneo, la transmisión pública del partido se centralizó en un único punto autorizado: el Fan Fest de la Plaza Seeber, ubicado en el barrio de Palermo. Las autoridades porteñas decidieron no habilitar la pantalla gigante que solía colocarse en el Parque Los Andes de Chacarita para concentrar los recursos de control en un solo espacio. El predio de Palermo abrió sus puertas al mediodía con propuestas gastronómicas, actividades recreativas infantiles y espectáculos musicales previos al inicio del juego.
En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad a cargo de Javier Alonso preparó un dispositivo preventivo con presencia en los 135 municipios. La atención estuvo concentrada en el conurbano, La Plata y Mar del Plata, además de plazas centrales y puntos identificados por cada municipio.












