Con la apertura de sus nuevas instalaciones, el servicio de Hemoterapia del Hospital de Centenario consolidó su retorno definitivo al edificio central, dejando atrás la etapa de atención en la unidad móvil externa (tráiler) para instalarse en un sector renovado y estratégicamente diseñado para la comodidad de los donantes y pacientes.
La licenciada en Hemoterapia Daiana Artiles destacó que este cambio representa un salto de calidad fundamental para el equipo y la comunidad. Según explicó la profesional, la permanencia durante cuatro años en un tráiler generaba situaciones complejas, especialmente ante climas extremos que dificultaban el traslado de pacientes y donantes.
Indicó que la nueva ubicación en el sector del ex consultorio 17 no sólo permite trabajar dentro del hospital, sino que cuenta con una estructura ampliada que incluye una zona de espera adecuada, nuevas mesadas y un área específica de screening que optimiza la seguridad y la higiene en el proceso.
Uno de los logros más significativos de esta nueva etapa es la capacidad de dar respuesta a la demanda generada por el Corredor Vaca Muerta. A partir de la reciente incorporación de una cuarta técnica al equipo -un recurso humano esperado desde 2022-, el servicio ha logrado expandir su alcance territorial. Esta mejora en la dotación de personal permite que el hospital llegue finalmente a localidades como Añelo y Rincón de los Sauces para realizar colectas externas de sangre, evitando que las familias de los pacientes deban viajar largas distancias para donar.
Se potenció la capacidad quirúrgica
En el contexto de una intensa jornada de tocoginecología, las autoridades del hospital destacaron el crecimiento exponencial del centro asistencial gracias a la incorporación de tecnología de vanguardia y la consolidación de un equipo profesional multidisciplinario.
La licenciada Laura Moretti, jefa de Instrumentadoras del hospital, señaló que la institución “ha dado un salto cualitativo con la adquisición de nuevo equipamiento en áreas críticas como endourología, videolaparoscopía y ortopedia”.
Estos avances han permitido realizar procedimientos de alta complejidad que antes no eran posibles en la localidad, como recanalizaciones tubobáricas, artroscopías y cirugías de miembros inferiores, y cistoscopías y RTU (Resección Transuretral) en el área de urología.
Recuperación de una vivienda institucional
En un paso estratégico para consolidar la atención en el primer nivel de atención, el establecimiento también concretó la recuperación de una vivienda institucional en la localidad. El espacio, que permaneció ajeno al uso sanitario durante dos décadas, se convertirá ahora en la base definitiva del Área Programa, permitiendo centralizar la logística y el trabajo de los agentes sanitarios.
Este avance permitirá ampliar el servicio de fonoaudiología en el Centro de Salud Sarmiento 2, agilizando la atención de niñas y niños en lista de espera. Desde esta nueva ubicación, se coordinará el funcionamiento de los diez nodos que integran la red local.
A la vez, con la incorporación de dos especialistas, el servicio de Fonoaudiología que funciona en la sede del Centro de Salud Sarmiento 2, logró reducir las listas de espera y retomar estudios clave en neonatología e internación.
Al respecto, la licenciada Felicitas Gutiérrez Maringer explicó que el servicio se organiza actualmente para dar respuesta a tres áreas críticas: audiología, fonoestomatología y deglución, y trastornos del lenguaje.
“Hace un tiempo solamente éramos dos profesionales en planta y hasta hace menos de un mes y medio se incorporaron dos colegas más, completando una totalidad de cuatro profesionales en planta. Esto nos permitió reorganizarnos y dar respuesta a una larga lista de espera de pacientes con trastorno del lenguaje”, destacó la especialista.













