Al igual que lo que sucedió en otras escuelas del país el miércoles 15, donde aparecieron mensajes amenazantes sobre posibles ataques con armas de fuego el día jueves, pasó en Centenario en el CPEM N°71, donde debieron activar el protocolo de intervención ante este tipo de hechos.
De acuerdo a lo que se supo, tres carteles con mensajes intimidantes fueron hallados en el establecimiento educativo. Uno se encontraba en la salida al patio y las amenazas eran dirigidas a directivos, otro en el baño de hombres de la planta baja y un tercero en el baño de mujeres. Indicaban con diferentes colores «Se les comunica que el día 16-04-26 va a haber un tiroteo en el primer recreo» y «no es joda va a haber un tiroteo hacia los directivos».
Todo ello generó una fuerte repercusión por la tarde cuando los estudiantes se retiraron y las familias aún no comprendían lo que ocurría. Un comunicado fue dado a conocer por el equipo directivo y en el mismo señalaban que el jueves 16 habrá una jornada de reflexión para abordar contenidos relacionados con “escuelas libres de violencia” y también concientizar a los jóvenes.
Investigación en marcha
Se supo que una denuncia fue radicada ante la Comisaría N°52 y por el momento se desconocía la autoría de los mensajes en cuestión, uno de los inconvenientes es que no hay cámaras de seguridad en las instalaciones para identificar a quienes colocaron los carteles. También dieron intervención las autoridades a Supervisión Escolar y Fiscalía de Actuación Genérica, que a través de la Dra. Stillger dispuso que la Oficina de Investigaciones inicie diligencias, también habrá presencia policial y un patrullero en la puerta de la escuela en las próximas horas.
En el turno vespertino también había preocupación por lo sucedido y además muchos rumores que se instalaron en las redes sociales y que fueron replicados. Lo cierto es que esto ocurre cuando aún el país se encuentra conmocionado por el caso ocurrido en una escuela santafesina donde un alumno ingresó armado y disparó hacia otros provocando la muerte de un adolescente de 13 años.
Investigan las autoridades policiales si todo lo registrado mediante carteles pudo haber sido planificado mediante tik tok y grupos en otras redes sociales. Lo cierto es que muchos padres comunicaron que no enviarán a sus hijos durante la jornada hasta que haya más precisiones sobre lo que sucedió.














